Por Jorge Faretta

Ascendiendo con mucho afecto a la convocatoria que me realizaron estos jóvenes saladillenses que tienen hoy el honor, y la responsabilidad de conducir la UCR y con mucho gusto me pongo a escribir unas líneas sobre lo que representó en mí, este partido centenario.

Al respecto quiero dejar sentado, que ser radical significa estar al servicio de la comunidad y ejecutar todos y cada uno de los actos de gobierno con la transparencia y austeridad que los fundadores del partido pusieron de manifiesto en su trayectoria pública.

Leandro Alem, Hipólito Yrigoyen, Crisólogo Larralde, Moisés Lebensohn, Arturo Illia, Ricardo Balbín, Raúl Alfonsín y nuestro vecino Alejandro Armendáriz fueron fieles representantes de esas virtudes en el paso por la función pública y con ese legado he tratado de llevar a cabo mi paso por este partido.

La UCR en Saladillo, en épocas de mi militancia, fue mi segunda casa, primero formando parte de la comisión de la juventud, junto a Oscar Bianchi, Yeye Diaz, Cuiti Bustos, Nelson Fanesi, Luis Mariano Gorosito, María Marta Delucia, Viviana Rodríguez, Néstor Zagaglia, José Casella, Claudio Ventos, Pelin Coronel, el Negro Masso, Gustavo Gualberto, Carlos Barreiro, Zulma Mori, Patricio López Mancinelli y muchísimos jóvenes que durante varios años formamos la juventud. Luego, a partir de 1993, el partido me honró con un cargo de concejal, en esa elección, encabezaba la lista de concejales José Luis Salomón y en segundo lugar Hipólito Tevés. Finalizado ese periodo, me piden que renueve como concejal y en una lista de unidad, quien encabezo esa lista fue Daniel Salomón, ocupando el segundo lugar en la lista, todavía no estaba la ley de cupos que establecía que los partidos debían presentar un candidato de cada sexo, y en el año 2000, después de una grilla que se llevó a cabo en el comité local, los afiliados me dieron la posibilidad de encabezar la lista para un tercer mandato. Se ganó muy ajustado al justicialismo, en un contexto muy complicado para la UCR, dado que el 20/12/2001, el presidente en funciones, Fernando De La Rúa debe abandonar el poder por una terrible crisis que atravesaba el país.

Fue un honor haber sido 12 años concejal en representación del pueblo, pero teniendo muy claro que debía responder a ese mandato del partido y luego dos mandatos como presidente del comité local. Muchísimas elecciones internas y generales transcurrieron durante esos años. Mi militancia arranco en el año 1989 al conocer al Dr. Alejandro Armendáriz (Titan) y su personalidad y coraje me hizo que lo acompañara durante muchos años, junto a otros amigos y me enseñó a querer a la función pública, el estar cerca del que necesitaba era su lema y no solo lo pregonaba, sino que lo cumplía a rajatabla. Después como concejal tuve la suerte de tener un acercamiento a Carlos Antonio Gorosito, intendente desde 1991 de Saladillo hasta 2015 y a militantes muy caminadores de la calle, que hoy no están como Hipólito Marcelo Teves, Gustavo Gualberto, Daniel Salomón y amigos que eran referentes de las distintas zonas de la ciudad que entregaban su tiempo en beneficio de nuestro partido como Milán Wuiovich en Barrancosa, Beto Nanni en Reynoso, el Vasco Gallo y José Scoponi en Polvaredas, Tito Fanesi en Toledo, Tito Massaccesi y Lucia Elordieta en Del Carril, Rodolfo Vaccarinni en San Benito, El Vasco y Martin Pérez en La Razón y muchos más que siempre estarán en mi recuerdo y pido disculpas por no nombrarlos ahora.

La UCR en Saladillo es una familia y el comité era la casa de reuniones para hablar de política y encontrarnos con todos esos amigos que nombre y muchísimos otros, recuerdo que la primera elección en la que fuí como precandidato a concejal, el candidato a intendente era Pedro José Elordi, otro gran amigo y militante del partido y formaban parte de esa lista Oscar Martínez, amigo de Del Carril, Cuqui Barbalarga, Marcelo Benigni, Raúl Jaurena, Perico Lara, Roberto Spinelli y como consejeros Elba Represas, María Cristina Sturla y Gladys Sarlo. También formaban parte de ese grupo Jorge Escarra, Lelo Ventos y muchos amigos más.

La elección fue contra Goro que venía de ganar la interna de la interna y perdimos mal. No pudimos meter un concejal, igualmente a la semana todo ese grupo de gente estaba en el comité ayudando a Goro a realizar el acto de cierre de campaña. Eso es lo que nos enseñó Titan, el que pierde acompaña, pero acompaña de verdad.

Creo que esa debe ser una enseñanza a futuro, dirimir las candidaturas en las urnas y después superar las rispideces de las internas para ir juntos y fortalecidos a la elección general.

La UCR de Saladillo marco un antes y un después en la vida de los habitantes de la Ciudad, todas las administraciones que pasaron fueron progresistas y trabajaron muy fuerte con transparencia y honestidad por el crecimiento del partido. Desde Francisco Ferro en sus dos periodos de intendente, pasando por Carlos Gorosito en sus cuatro mandatos y José Luis Salomón en sus dos mandatos, tuvieron una visión futurista e hicieron de nuestro Saladillo, un lugar que es una referencia en el centro de nuestra provincia. Hay infinidades de cosas por nombrar, desde el desagüe que va debajo de la Av. Cabral, los Centros de Atención Primaria de la Salud, las guarderías municipales, la universidad, nuevas plazas, apoyo irrestricto a todos los establecimientos escolares, al deporte en todas sus disciplinas, la ruta 205 y colectoras con sus rotondas, la iluminación de los barrios, la electrificación rural a los distintos parajes del partido, obras de asfalto y se podrían seguir enumerando obras fundamentales que transformaron nuestra ciudad.

Tenemos el orgullo que, desde la vuelta de la democracia, todos los intendentes surgieron de nuestro partido, eso se debe mantener y para eso el comité tiene que capacitar a los jóvenes del partido, haciéndole saber que la gestión pública no es fácil y siempre hay tropiezos, pero que lo importantes es levantarse y volver a empezar sin perder de vista las convicciones que nos dio la doctrina partidaria.

En estos jóvenes 130 años de la UCR, quiero saludar a través de estas líneas, a todos los correligionarios que acompañaron al partido y lo hicieron grande, a los que no tuvieron el honor de ocupar un cargo partidario, pero siempre acompañaron, a esa familia de la UCR local que nos entrego u afecto, confianza y acompañamiento en cada elección.

Contador Jorge Faretta